Miguel González Beriguette

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Vengo de un hogar disfuncional, mi padre era alcohólico, por lo tanto violento. A la edad de 12 años comencé asistir a una iglesia, con la esperanza de que hubiera un cambio en mi familia. Tenía 13 años cuando sobrevino el divorcio de mis padres, y me fui a la calle. Comencé a frecuentar lugares que no debía y a juntarme con personas que bebían y fumaban, yo hacía lo mismo y empecé a delinquir con estas personas.  Cuando el pastor de la iglesia me veía, me decía que volviera pero yo contestaba: “Después, con calma”.
No dejé la escuela, terminé High School y trabajaba; mi madre no llegó a saber lo que yo vivía en forma paralela. No consumía drogas pero manejaba un punto. Este estilo de vida me llevó a pasar 23 años en prisión. Allí tuve un acercamiento a Dios pero por malos testimonios en la iglesia, me aparté.
Finalmente, oré dos años de rodillas para que me enviaran a Teen Challenge. El 10 de junio del 2015 me excarcelaron y me enviaron aquí! En ese momento comenzó una nueva etapa en mi vida. No fue fácil, pero comprendí que no es mi voluntad o lo que yo quiero hacer lo que vale sino lo que Dios quiere hacer en mi vida.
En Teen Challenge tuve oportunidad de hacer un curso Cocina Internacional y Gastronomía. Ahora he terminado la programación de 18 meses y siento gran paz. Deseo quedarme en Teen Challenge, trabajar aquí y ayudar a otros.

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