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Teen Challenge Puerto Rico

Somos parte de una organización cristiana internacional que ofrece un programa residencial de rehabilitación para personas que han perdido el control de sus vidas.

Los centros de Teen Challenge están diseñados para ayudar a los individuos (jóvenes y adultos, hombres y mujeres) a vivir libres del uso de drogas y reintegrarse a la sociedad. El enfoque del Programa es interdisciplinario y ofrece un balance entre las clases bíblicas, tareas y recreación.

Creemos en la total recuperación del individuo a través de la intervención de Dios. Teen Challenge cuenta actualmente con 1.100 centros en 90 países alrededor del mundo. La organización está presente en Puerto Rico desde hace casi 50 años y en la actualidad cuenta con tres centros bajo la dirección de una Junta Directiva que desde el año 2007 es presidida por el Dr. Rodney Hart. El pastor Miguel Canán es el Director Ejecutivo y la Sra. Ivelisse Rodríguez la Directora de Recursos Humanos.

Misión

La declaración de Propósito de Teen Challenge es: “proporcionar a los jóvenes, adultos y familias que padecen los problemas generados por la droga dependencia, una solución basada en la fe cristiana eficaz, e integrar a la vida cotidiana estos valores cristianos, para ejercer el control de los problemas de drogas y alcohol con el fin de convertirse en miembros productivos de la sociedad. Mediante la aplicación de los principios bíblicos, y de los valores cristianos, los esfuerzos de Teen Challenge se dirigen para ayudar a las personas a que se vuelvan mentalmente sanos, emocionalmente equilibrados, socialmente adaptados, físicamente restaurados, y espiritualmente vivos”.[/vc_column_text][vc_column_text]

Historia

Teen Challenge comenzó a trabajar en Puerto Rico hace casi 50 años y ha pasado por diferentes etapas. En la actualidad cuenta con cuatro centros: tres para hombres y uno para mujeres, bajo la dirección de una Junta Directiva que desde el año 2007 es presidida por el Dr. Rodney Hart, un Director Ejecutivo, Pastor Miguel Canán y la Sra. Ivelisse Rodríguez la Directora de Recursos Humanos. Estos dos pastores, junto a un equipo de colaboradores aceptaron el desafío de llevar adelante un amplio proceso de reorganización. El mismo ha rendido buenos frutos y ha contribuido a que las puertas de Teen Challenge en PR continúen abiertas, y así poder atender a miles de vidas en necesidad que acuden al programa y son transformadas por Dios.

Los centros de Teen Challenge PR están ubicados en Bayamón, Buena Vista (Bayamón) y Arecibo. El Programa que se desarrolla en estos centros está diseñado para ayudar a los individuos a vivir libres del uso de drogas, mediante un enfoque interdisciplinario que ofrece un balance entre las clases bíblicas, tareas y recreación.

Las oficinas centrales se encuentran en Bayamon (Carretera 2, Km 7.7), donde funciona también la oficina de Admisión donde pueden dirigirse personalmente las personas interesadas en ingresar al programa, o bien llamar al teléfono (gratuito) es: 1- 855 885 8336 para concertar una entrevista.

Los orígenes

Nicky-Cruz-y-David-WilkersonTeen Challenge tuvo su origen en Brooklyn, New York, en 1958, cuando David Wilkerson comenzó a tratar con los adolescentes miembros de gangas. Este joven predicador, que para aquel entonces era pastor de una iglesia en el este de Pennsylvania, leyó en la revista Time un artículo acerca de siete adolescentes que enfrentaban un juicio por asesinato en New York. Esto inquietó su corazón y decidió trasladarse a la gran ciudad para trabajar a tiempo completo en las zonas suburbanas donde los adolescentes envueltos en drogas formaban gangas que se enfrentaban violentamente. Nicky Cruz, el puertorriqueño jefe de la pandilla “Mau Mau”, la más violenta de New York en aquel entonces, fue uno de los primeros convertidos a Cristo. La iniciativa de Wilkerson se conoció como Teen Challenge.

Pronto Teen Challenge tuvo acceso a una casa grande en la Avenida Clinton de Brooklyn y comenzó ofrecer ayuda a aquellos jóvenes atrapados en el uso y abuso de drogas y alcohol, dispuestos a cambiar de vida. Allí nació el programa residencial de un año de duración (actualmente extendido a 18 meses) que continúa ayudando a transformar vidas en centros de Estados Unidos y otros 90 países alrededor del mundo.

El inicio de Teen Challenge está relatado en el libro “La Cruz y el puñal”, escrito por David Wilkerson en 1963, traducido a 30 idiomas. En 1979 se realizó la adaptación cinematográfica del mismo, con Pat Boone en el papel del pastor Wilkerson y Erik Estrada como Nicky Cruz.[/vc_column_text][vc_column_text]

Programa

El programa de Teen Challenge tiene un enfoque biopsicosocial espiritual en su intervención, con un carácter integral e integrador para la persona que lo realiza. Al participante se le plantea una propuesta de ayuda consistente básicamente en aprender a vivir de manera autónoma y sin ningún tipo de dependencia. Es decir, una persona que comienza el programa de Teen Challenge inicia un proceso terapéutico y educativo cuyo objetivo persigue que recupere su capacidad para tomar decisiones adecuadas, sanas y funcionales, que le permitan volver a ser un miembro activo de la sociedad. Esta metodología integra profundos valores cristianos y elementos claves de la psicología sistémica, cognitivo-conductual y la logoterapia, entre otros. Asimismo se fundamenta en la filosofía del personalismo comunitario, en los valores y principios del voluntariado, y en la autoayuda como medio para facilitar el cambio de vida. En definitiva, propone un modelo de rehabilitación e integración social plena, donde la clave del proceso está en el desarrollo de valores cristianos y, paralelamente, identificar el problema existencial  que “mantuvo” a la persona en el consumo como solución y alternativa.

De esta manera, posteriormente se podra trabajar con el participante desde un marco terapéutico-educativo.[/vc_column_text][vc_column_text]

Estructura del Programa

De forma esquemática, el programa de 18 meses de duración incluye tres fases o momentos. Un componente fundamental que se encuentra en cada una de las fases es el desarrollo espiritual y de valores cristianos.

Primera Fase: Acogida y motivación personal. Duración: 2 meses.

Durante las dos primeras semanas de esta fase el estudiante comenzará un proceso de evaluaciones (médica, psicológica, social), de inducción en las normas del programa y normas de convivencia y conducta esperada, dentro de un marco de disciplina y amor cristiano. También se le proporcionará conocimiento de las facilidades, del personal terapéutico y compañeros.

Durante esta etapa se trabaja determinando y aumentando el grado de motivación del sujeto para el cambio, esto es, la motivación para modificar o extinguir su conducta de consumo de sustancias. Una forma de aumentar la motivación para el cambio es ayudar a los clientes a reconocer una discrepancia o laguna entre sus metas futuras y su comportamiento actual.

Segunda Fase: Conocimiento personal. Duración: 9 meses.

En esta etapa el tratamiento se centrará en:

  • Comprometer al estudiante con el tratamiento y reforzar la importancia de mantener la recuperación.
  • Ofrecer la pericia y consejería del equipo multidisciplinario.
  • Apoyar un punto de vista realista de cambio a través de pasos pequeños.
  • Reconocer las dificultades que el estudiante tiene en las etapas iniciales del cambio.
  • Ayudar al estudiante a identificar las situaciones de alto riesgo y ayudarlo a identificar las estrategias para vencerlas.
  • Ayudar al estudiante a encontrar nuevos refuerzos de cambio positivo.
  • Ayudar al estudiante a evaluar cuando tiene un apoyo familiar y social fuerte.
  • Proporcionar al estudiante oportunidad de desarrollo espiritual, educativo (Tutorías para alcanzar grados escolares), laborterapia y valores cristianos.

 

Tercera Fase: Integración socio-laboral. Duración: 7 meses.

Durante esta etapa se enfatizará en:

  • Ayudar al estudiante a identificar y examinar fuentes de placer libres de drogas (por ej., nuevos refuerzos).
  • Apoyar los cambios en el estilo de vida del estudiante y promover la unión familiar.
  • Afirmar la resolución del estudiante y la autoeficacia.
  • Ayudar al estudiante practicar y usar nuevas estrategias para evitar el regreso al consumo.
  • Desarrollar un plan de “escape” si el estudiante vuelve al consumo de sustancias.
  • Repasar con el estudiante las metas a largo plazo.
  • Preparar al estudiante y su familia para su reintegración.
  • Preparar al estudiante para su ingreso o reingreso a los estudios y/o trabajo.

 

Durante las dos últimas fases se trabaja en la integración familiar y el desarrollo integral del estudiante. A todo esto hay que sumarle la implementación de una serie de servicios complementarios (servicios psicológicos, recreativos, sociales, de salud, etc.) que se dan de forma simultánea al tratamiento y que van dándole ese matiz integrador e integral a las intervenciones. Nuestra convicción es que la droga puede ser un episodio superable en la vida de una persona. Constatamos que el desarrollo espiritual -valores cristianos- aunado a la capacidad y fortaleza del ser humano hace posible que las personas cambien y aprendan a vivir sin ningún tipo de dependencia.[/vc_column_text][vc_column_text]

Servicios y Actividades

En nuestros centros se ofrece a los participantes servicios básicos tales como vivienda, comida, atención médica y recreación. Asimismo, se provee servicios de manejo de caso y consejería, diseñados por un equipo profesional de la conducta humana.

Durante el desarrollo del programa los estudiantes reciben enseñanza bíblica y adiestramiento vocacional a fin de que puedan convertirse en ciudadanos útiles y mejorar su calidad de vida y la de sus familias. También se les ofrece la posibilidad de tutorías en las destrezas básicas para que tomen el examen de equivalencia de cuarto año, en caso de no tenerlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][:en]

Teen Challenge Puerto Rico

We are part of an international Christian organization that offers a residential program of rehabilitation for people who have lost control of their lives.

The centers of Teen Challenge are designed to help individuals (youth and adults, men as well as women), to live free from the use of drugs and to reintegrate in society.  The focus of the Program is interdisciplinary and offers a balance between biblical classes, work, and recreation.

We believe in the total recuperation of the individual through the intervention of God.  At this moment, Teen Challenge runs 1100 centers in 90 countries around the planet.  The organization has been working in Puerto Rico for over 50 years.  As of today, we have three centers in Puerto Rico under the direction of the Board of Directors.  Since 2007, Dr. Rodney Hart has served as President.  The Reverend Miguel Canán is Executive Director and Ivelisse Rodríguez serves as Director of Human Resources.

Mission

Our Teen Challenge Statement of Purpose is the following: “To offer to youth, adults, and families who suffer from problems brought about by drug dependencies, a solution based in the Christian faith, and to integrate in daily life these Christian values, to help them exercise control of the problems of drugs and alcohol.  The purpose is to convert them into productive members of society.  Through the application of these biblical principles and Christian values, the efforts of Teen Challenge are directed to helping these persons heal mentally, reach emotional equilibrium, become socially adapted, physically restored, and spiritually alive.”

History

Teen Challenge began to work in Puerto Rico over 50 years ago and has passed through various stages.  At this time, we have three men’s centers under the direction of the Board of Directors.  Since 2007, this board has been presided over by Dr. Rodney Hart, by the Reverend Miguel Canán, Executive Director, and by Ivelisse Rodríguez, Director of Human Resources.  These two pastors, together with a team of collaborators, accepted the challenge of leading a large process of reorganization.  This has born good fruit and has allowed the doors of Teen Challenge of Puerto Rico to remain open, to care for the thousands of lives that come to us in need and are transformed by God.

The centers of Teen Challenge of Puerto Rico are located in Bayamón, Buena Vista (Bayamón), and Arecibo.  The program that has been built in these centers is designed to help those individuals live free from the use of drugs through an interdisciplinary focus that offers a balance between biblical classes, work, and recreation.

Our central offices can be found in Bayamón (Carretera 2, Km 7.7), where we also have our Admissions Office.  Interested students who want to join the program may visit us there or call us toll-free at 1(-855) 885 8336 to set up an interview.

Our origins

Nicky-Cruz-y-David-WilkersonTeen Challenge began in Brooklyn, New York, in 1958.  It all started when David Wilkserson began reaching out to teen gang members.  This young preacher, who at the time was a pastor in the east of Pennsylvania, read in Time Magazine an article about seven adolescents who were in trouble with the law for a murder in New York.  This burdened his heart.  He decided to move to the Big Apple to work full-time in the suburban zones where the young people who were involved in drugs formed gangs that had violent turf wars.  It was at this time that the famous Nicky Cruz, a young Puerto Rican who ran the most violent New York street gang known as “Mau Mau,” was one of Wilkerson’s first converts to Christ. Wilkerson’s initiative came to be known as “Teen Challenge.”

Soon Teen Challenge had access to a large house on Clinton Avenue in Brooklyn and began to offer help to those youth who were trapped in the use and abuse of drugs and alcohol, if they were ready to change their lives.  And there was born the residential program that at the beginning lasted one year.  (Today it has been extended to 18 months.)  This program continues transforming lives in centers around the United States and in another 90 countries around the world.

The beginning of Teen Challenge is recounted in the book The Cross and the Switchblade, written by David Wilkerson in 1964.  It has been translated into 30 languages.  In 1979 it was adapted into a major motion picture of the same name, with Pat Boone in the role of Pastor Wilkerson and Erik Estrada as Nicky Cruz.

Program

The program of Teen Challenge has a biopsychosocial focus.  It is spiritual in its intervention with an integral character that is integrating for the person who accomplishes it.  The participant is given a proposal of help that is basically consistent with the goal of learning to live in an autonomous way without any type of dependency.  This is to say, that a person who begins the program of Teen Challenge initiates a therapeutic and educational process whose objective is to recuperate their own capacity to make good decisions, to be healthy and functional, to to return to being an active member of society.  This methodology integrates Christian values and key elements of systemic psychology, cognitive-conductive and logotherapy, among others.  At the same time, we infuse a philosophy of personalized community, of voluntary values and principles, and in self-help as a way to facilitate lasting life change.  In a word, our goal is to help the purpose rehabilitate and reintegrate fully into society in every respect.  The key to the process is the development of Christian values and, in parallel, to identify the existential process that “kept” the person in the lie that consumption of substances was their only option.

In this way, at length we can work with the participant from a standpoint that is therapeutic and educational.

Program Structure

In a schematic way, the 18-month program includes 3 phases or moments.  One fundamental moment that is found in each one of the phases is the spiritual development and the gaining of Christian values.

First phase: Reception and personal motivation. Duration: 2 months.

During the first two weeks of this phase, the student will commence a process of evaluations (medical, psychological, social) of induction in the requirements of the program and the expectations of coexistence and content, in an atmosphere of discipline and Christian love.  They also receive orientation about the facilities, the therapeutic personal, and their fellow students.

In this stage, the student is given tools to help them grow their determination and motivation to change for the better.  That is, they receive help in finding their motivation to end their conduct of consumption of controlled substances.  One of these ways of augmenting their motivation is to help them see the gap between their future goals and their present behavior.

 

Second Phase: Personal understanding. Duration: 9 months.

In this stage, the treatment is centered in the following:

  • Helping the student commit to the treatment and reinforcing the importance of maintaining the recuperation
  • Offering the expertise and counsel of the multidisciplinarian team
  • Support the “small steps” with a realistic vision of progress
  • Recognize the difficulties that the student has in each step of initiating change
  • Help the student identify high risk situations and the strategies to overcome them
  • Help the student to find new ways of reinforcing their positive change
  • Help the student to evaluate when they have strong familiar and social support
  • Offer the student opportunities of spiritual and educational growth (tutoring is offered to reach school grades) labor therapy, and Christian values

 

Third phase: Socio-laboral integration. Duration: 7 months.

In this phase, the emphasis is the following:

  • Helping the student to identify and examine sources of pleasure that are free of drugs (for example, gaining new skills)
  • Supporting changes in lifestyle of the student to promote family union and healing
  • Affirming the resolution of the student and their self suffiency
  • Helping the student to practice and use new strategies to avoid relapsing into consumption of controlled substances
  • Develop an “escape plan” if the student should fall back into the consumption of controlled substances
  • Review with the student the long-term goals
  • Prepare the student and their family for the reintegration
  • Prepare the student for their entrance or re-entrance  into their studies and/or career

During the last two phases the team works on family integration and overall development of the student.  To all of this is added the implementation of an entire series of complementary services (such as psychological, recreational, social, health, and other services).  These give

Durante las dos últimas fases se trabaja en la integración familiar y el desarrollo integral del estudiante. A todo esto hay que sumarle la implementación de una serie de servicios complementarios (servicios psicológicos, recreativos, sociales, de salud, etc.).  These give form at the same time to the treatment as well as to the person’s development, adding nuance to the intervention.  Our conviction is that the use of drugs is an episode of life, which can be overcome and left behind.  We have seen how spiritual development, Christian values, coupled with the capacity and strength of the human being, makes it possible for people truly to change and learn to live without any type of dependency.

Services and Activities

In our centers we offer our students basic services including housing, food, medical attention, and recreation.  At the same time, we provide other services such as case management and counseling designed by a team of professionals in human conduct.

During the development of the program the students receive biblical teaching and vocational training, so that at the end of the program they can become useful citizens and improve the quality of their own lives and that of their families.  We also offer the possibility of tutoring in basic skills to that they can take the equivalent of high school exams (GED), in case they do not have it.[:]

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